Estos seres que se modifican,se transforman en la manera de transmitir,sentir dependiendo la persona con la que actúen.
Cada uno de nosotros,es un pequeño mundo,por tanto,en cada cual existirán distintos placeres y distintas formas de verlos.Cada cual crea sus propios placeres,a pesar de los parecidos, cada uno siente y le llegan sensaciones diferentes.
Tantos hay y tantos desconocemos.
Es tan difícil escoger alguno,porque el tomar el café por la mañana y sentir el calor de la taza y sentir el dulce pero tan amargo sabor que sabes que te ayuda a enfrentarte a un nuevo día,porque sentir el viento que te alborota los pelos y la leve brisa que te acaricia el rostro,el olor de césped recién cortado,el agua fría en un día caluroso de verano,una ducha después de hacer deporte o lanzarte en una cama y notar que tu corazón se quiere salir del pecho,una caricia de alguien que te quiere y te cuida transmitiendo que todo va a ir bien en un momento de debilidad, observar las sonrisas de tus seres queridos,apreciar sus voces cuando más los necesitas,notar su apoyo en forma de abrazo,notar cuanto los quieres cuando están a tu lado y sobretodo cuando no, beber agua cuando tienes mucha sed,gritar en un acantilado, haced pipí cuando llevas un tiempo considerable aguantándote, respirar aire fresco después de 10 horas de viaje,llegar a casa después de un duro día y tomar un buen plato de tu comida favorita, todas estas y miles más hacen tu día a día más llevadero y hacen olvidarte por un segundo,tus preocupaciones,tus dudas,tus miedos,tus inseguridades,todo, un segundo para ti,un segundo para valorarnos,e incluso valorar la vida.
Personalmente,hay un ser personificado de estos, que me encanta,e intento hacerlo todos los días(a veces no,a veces me cuesta ser tan positiva y creer en todo esto,por ello,en los momentos en los que sí se hace más especial)para darme un suspiro, e imaginar,soñar,pero sobretodo admirar.

La felicidad es momentánea y se encuentra en estos pequeños momentos.